La peque tenía necesidad de camisetas de manga larga. Las que lleva ya le van quedando justas y empezaba a ser una necesidad urgente, así que modifiqué la lista de prioridades y me dispuse a coser camisetas a saco. Para ir más rápido decidí que el patrón de la
última camiseta que le hice estaba muy bien. Es acampanada, le deja más margen para que la barriguilla crezca y ya tenía el patrón calcado y cortado, listo para pasar a tela.
Como quería camisetas para todos los días tampoco me compliqué a la hora de elegir tela: camiseta lisa y barata, de mercadillo. Eso sí, para que no quedase tan sosa, he aprovechado para probar el vinilo transfer que compré en Creativa. Lo compré en el stand de
ki-sign. Es similar al que usa Yolanda, de
Pandielleando, aunque advierto que donde lo compré yo es más caro. Lo compré antes de que Yolanda publicase su post, que se le va a hacer.
Tenía muchas ganas de probarlo y estoy muy contenta con el resultado. He elegido una hormiga y como era pequeña la he puesto descentrada.
El vinilo es azul metalizado y para darle más vidilla las costuras las hice del mismo color, utilizando un hilo de bordar con brillo metalizado que rondaba por mi bolsa de costura.
La parte trasera tiene historia. Al cortar la tela lo hice sin pensar y no me di cuenta que no había marcado en el patrón que la pieza se cortaba en el doblez de la tela, con lo cual corté la espalda en dos piezas.
Para hacer un apaño, como había añadido margen de costura, lo cosí y le pasé un zig zag decorativo con el hilo de contraste. Creo que he salvado el error.
Mas detalles de la hormiga. Las láminas son muy fáciles de usar y no creo que tarde en repetir. Aunque la necesidad urgente de camisetas haya desaparecido gracias a mi suegra, jejeje....